Calzado

Calzado

El calzado de protección sirve para evitar que los pies de los operarios sufran daños ocasionados por productos químicos, impactos contra objetos pesados, electricidad o para aportar tracción en superficies mojadas. Dentro de la amplia gama que comprende los equipos de protección individual, tanto zapatos como botas se engloban dentro de la categoría del calzado de protección. En función de las necesidades de protección que requieran el lugar y las condiciones de trabajo dados.

Hay situaciones que suelen presentar un elevado nivel de riesgo y que requieren de forma más contundente la utilización de calzado de protección por parte del usuario. Dependiendo del uso para el que estén destinados, los zapatos y botas de protección pueden ser resistentes a la penetración, conductores, antiestáticos, aislantes, resistentes al calor, aislantes frente al frío, con capacidad de absorción de la energía en la zona del tacón, resistentes al agua, aptos para la protección del tobillo, resistentes al corte, resistentes a los hidrocarburos…